
La
sensualidad atrevida y destacable
Yes I Am de Cacharel es, como
hemos dicho antes, el reflejo más femenino y sensual. Un pequeño frasco que
incluye en su interior un icono de la perfumería para mujer, lleno de
magnetismo, con mucho de lo que hablar y muchos sueños que cumplir. Chic,
estiloso y con mucho glamour.
Se hizo pensando en las mujeres que lo dan todo, que son
libres, que no buscan el hombro de nadie, pues pueden apoyarse en sí mismas,
vivir intensamente.
Su familia olfativa es la Oriental Floral, creada por
maestros como Honorine Blanc. Sus notas afrutadas y cítricas crean un bonito
desfile entre las frambuesas, la bergamota y los limones. Dicho desfile, lleno
de luz, lo complementa un corazón radiante e intensamente aflorado, sensualidad
y feminidad. Las notas que componen esta fase pueden ser el jengibre, la
gardenia, el jazmín, la flor de azahar.
Para quienes no hayan probado este perfume a tiempo,
pensaréis que es algo que llevabais buscando desde que teníais 20 años. Un
perfume que no fuera ni demasiado joven ni demasiado asentado. Atrevido,
elegante, sutil, rebelde, tímido, todo al mismo tiempo. Se te queda grabado en
la memoria casi sin querer.
¿Qué me
dices del frasco?
El frasco para perfume es un enorme pintalabios
con un relieve acolchado que le da estilo y elegancia a todo el conjunto de la
fragancia. Su cuello dorado y su barra de labios en un fuerte e intenso rojo le
da el toque sensual y atrevido. El
labial es como un icono de representación de la mujer, por lo que el juego está
organizado al a perfección.
Es muy llamativo a simple vista. Por lo que es imposible no
pararnos delante de él y no cogerlo y echarnos en la muñeca para probarlo,
sentirlo, disfrutarlo.
¿Lo
probarías?
Si todavía no has entrado en el mundo de Cacharel y has
descubierto esta edición… podría ser un buen comienzo, algo intenso, pero un
buen comienzo.