
Buscábamos un perfume que fuera fresco, pero también con
mucho poder. Un aroma floral y dulce a la vez. Y, por supuesto, que cualquier
mujer, de cualquier edad y de cualquier lugar pudiera llevar tranquilamente.
Así fue cómo nos topamos con “Dolce” de Dolce & Gabbana.
Es un perfume dulce que combina notas florales, blancas, con
el frescor del neroli y el Amarylis blanco, por ejemplo.
Lo catalogaríamos como ese perfume que jamás olvidaríamos
antes de salir de casa por las mañanas, ese que necesitamos para que complete
nuestro look.
Su lanzamiento fue como una de las grandes promesas de la
firma italiana. Con el espíritu más claro de la casa, con la capacidad de ser
bella a través de la simplicidad.
“Dolce” no solo tiene intención de ser tendencia, sino de ser
toda una declaración de principios, además sirviendo de inspiración a los más grandes fabricantes de perfume de todo el mundo. Reivindicando, repetimos, la sencillez, la
alegría de un precioso instante, del vivir,
las primeras veces.
¿Cuál es su
olor?
“Dolce” de Dolce & Gabbana, es un aroma perteneciente a
la familia olfativa floral, propia de su significado. Sus notas olfativas se
clasifican en una salida de flor de papayo y neroli; un corazón de nenúfar (el
lirio del agua), narciso y amarilis; y un fondo de cachemira y almizcle.
Con lo mencionado sobre su olor, intuimos que, al final, nos
vemos ante un perfume de lo más elegante y noble, que guarda su lado
tradicional. Es un cóctel vivo y ligero que nos puede recordar, en ocasiones,
al mar.
No tiene un rango de edad definido, como hemos dicho al
principio de este post. Por ello, cualquier mujer puede usarlo debido a su
versatilidad, su adaptación a la cualquier mujer y edad, sin excepciones.
Si, casualmente, eres una de esas personas que lleva tiempo
en búsqueda y caputa de olor floral que no sea demasiado fuerte, con un fondo
almizclado sin ser demasiado almizclado. Un perfume que sea de todo un poco
pero sin pasarse, creo que ya hemos encontrado el perfume que te quedará como
anillo al dedo.
Su carácter lo transforma en una opción segura y muy útil
para cualquier momento: para el trabajo, para dar un paseo, para una reunión
familiar o una cena romántica.
¿Qué me
dices del frasco?
El frasco de perfume es toda una obra de arte que, con tan solo
mirarla, nos llega la clásica frase a la mente “qué cosa más mona, ¿no?”. Seguramente la estéis
pensando justo en el momento en que miráis a ese frasco bohemio, natural y
libre de artificios. La tradición y la modernidad se unieron aquí para dar el
más mínimo detalle (aunque de forma discreta) al envase.
Suave, ondulado, con un tapón en forma de floral, tributo a
lo auténtico, seguido de un lazo que nos hace un pequeño guiño a los años 80 y,
con él, a los primeros desfiles de la marca.