
La Y
representa la primera letra de la firma, por lo que es como una especie de
atributo a la misma. Sus iniciales cuentan con un papel muy importante en la
identidad de la marca misma, pues su logo se compone por una fusión de estas.
El perfume
“Y” de Yves Saint Laurent una fragancia que da un giro de 360 grados.
Una fragancia que a rejuvenecido a la marca y le ha dado un empujón hacia los
más altos rascacielos. La pasión por los perfumes se ve muy clara en el aire,
en la moda, en ellos.
Y es que necesitan competir con otros más grandes, como
pueden ser Dior o Gyvenchy. Todos intentar conectar ahora, no solo con clientes
de a pie, sino también con los influencers que sean capaces de abrirles aun más
puertas.
“Y” nace con el
objetivo de atraer a su público millenial. Quiere ofrecer algo que encaje con
sus sueños, sus aspiraciones en la vida, su manera de ver las cosas desde sus
propios puntos de vista.
Un dato interesante es que se centraron en la influencia de
los años 60 para crear este perfume. Son muchas las similitudes que hay entre los tiempo actuales y los años 60:
época de rebeldía, de idealismo, pasión por la belleza y los amantes de la
vida.
¿Cómo es el olor de Y, de Yves Saint Laurent?
Hablamos de un perfume cálido e intenso. Un perfume que
forma parte de la familia olfativa Amaderada Aromática. Sus Notas de Salida son
la bergamota, los aldehídos, el jengibre, el limón y la menta; por otro lado,
sus Notas de Corazón se componen de hoja de violeta, geranios, salvia, manzana
y piña; por último, las Notas de Fondo se forman a partir del almizcle, el
incienso, el ámbar gris, el abeto balsámico, el cedro y el vetiver.
Son datos más que suficientes para darnos cuenta de que nos
encontramos ante un olor aventurero, lleno de pasión y seducción. Un aroma
cítrico, especiados y amaderado.
Su envase, su frasco.
El frasco de este perfume está escondido detrás de un trabajo
de mucho pensar. Es un frasco sencillo pero acompañado de elementos que lo
hacen un frasco nuevo, innovador, especial, diferente al resto. Cuenta con una
forma más convencional: recta, con una base gruesa y aristas definidas. Su
líquido tiene un color azul que puede reflejar esas facetas internas del
cristal grueso.
Estamos más que seguro de que este perfume, junto a su olor,
su frasco y su envase, tiene todo el poder necesario para conquistarnos con tan
solo una mirada, con tan solo un solo de aroma en nuestros olfatos.
Parece que no hayamos contado nada novedoso. Pero son sus
elementos los que le dan ese carisma y esa diferencia, con respecto a su frasco
con chapa plateada. El frasco hace un cruce de dos caminos que terminan
formando la “Y”, nombre del producto.
Conclusiones
Y, de Yves Saint Laurent, es un aroma que nos va a dejar
boquiabiertos, con ganas de llevarnos en perfume a nuestra casa desde el primer
soplo de olor que entra en nuestros olfatos.
Yves Saint Laurent nos ha querido enseñar, con este perfume,
que a veces es mejor apostar por lo sencillo, lo que no parece atractivo pero
con unos toques que los hacen increíbles, únicos y que nadie más lo hará en
estos años.